La Familia (La casa de los fantasmas).

Nuestro querido Doctor Dimensional es el director de la sección Friki de PodCastizo, donde en cada programa nos habla de literatura fantástica, de ciencia ficción, de terror, y de otras muchas cosas. Como sabréis, es un chaval de 12 años en La Tierra, aunque en otros mundos y dimensiones tiene diferentes edades (no hay otra manera de explicar su erudición con tan corta edad). Pues bien, el Doctor nos ha remitido un inquietante relato corto que ha escrito para conmemorar la Noche de Ánimas. Un complemento ideal para tanto terror radiofónico. Que disfrutéis pasando miedo…

 

 

 

 

 

 

 

 

La Familia (la casa de los fantasmas)

un relato de El Doctor Dimensional

 

  

    Al principio se asustó mucho, pero le duró poco. Cuando acabó de gritar, cayó desmayado al suelo.

    Cuando Thomas despertó, lo primero que sintió fue frío y después desconcierto. Se encontraba en un salón que, en otro tiempo, debió de ser regio y elegante, pero que ahora estaba cubierto de telarañas. Se incorporó, pues había estado parcialmente tumbado y, poco a poco, los recuerdos empezaron a volver a su mente. Recordaba cómo había reído y paseado con su amigo Sam hasta un callejón oscuro, donde las sombras se habían alzado y habían cargado contra ellos ¡y de repente…!

El Silencio.

    Recordaba cómo su amigo Sam se había desmayado junto a él, pero no recordaba quién le había traído hasta allí ni qué había hecho con Sam, así que decidió buscarle por la casa.

    Recorrió lúgubres pasillos y sótanos, hasta que al fin llegó a una habitación en la cual solo había un baúl dentro del cual se oían ruidos y era lo bastante grande como para que cupiera una persona. Lo abrió, pues ni siquiera estaba cerrado con llave, y dentro encontró a una niña amordazada. Le quitó la mordaza y la niña le explicó que no sabía cómo había acabado allí, y ambos decidieron ayudarse mutuamente y buscar a Sam.

    Entonces, la niña se puso pálida y señaló algo que estaba detrás de Thomas. Thomas miró hacia atrás y vio a un fantasma, increíblemente parecido a Sam, que mostraba una macabra sonrisa y que les saludaba lúgubremente con la mano.

    El espectro habló:

-Thomas, te presento a mi familia – y al instante las sombras saltaron desde todos los rincones sobre Thomas y la niña. Y nunca más en el pueblo de Chiloeches se volvió a saber de ellos después de ese lúgubre 25 de diciembre de 1995.

FIN

Puedes escuchar nuestro especial Noche de Ánimas 2017, que trata sobre el Espiritismo en Madrid, aquí.